Ayudas a la natalidad

On 29 agosto, 2011, in Política y Sociedad, by rober

Gobernar a golpe de ocurrencia es algo que se le echa muchas veces en cara al Gobierno de Zapatero –más de una con razón-, y con lo que nadie está de acuerdo. Contra toda lógica, hemos decidido importarlo, porque ya se sabe, una versión asturiana, sea de lo que sea, siempre es mejor. Asturias es España y el resto tierra conquistada. Y si incluimos cada dos líneas a Jovellanos, la locura; aunque muchos lo hayan descubierto hace 3 o 4 meses, y otros hablen de su obra y milagros, llenándose la boca, sin ser ni siquiera capaces de decir en que siglo nació.

¿Por qué digo que es una ocurrencia dar 2000 euros a los padres de los niños nacidos en Asturias?

Obviando los detalles en la redacción, que espero y deseo que sea por la necesidad de acortar, dada la naturaleza de twitter, porque lo contrario supondría pensar si vamos a convertirnos en el paridero de castellano-leoneses, cántabros y gallegos -¿niños nacidos en Asturias?- o en que se va a gastar el dinero -¿comercios del Principado sin especificar en qué?- hay muchos motivos por los que este tipo de medidas no son adecuadas.

Que nadie me malinterprete, es absolutamente necesario aportar soluciones a la demografía asturiana. Es una auténtica catástrofe: tenemos la tasa de mortalidad más alta de España y la tasa de natalidad más baja. Eso lo dice todo. Sin embargo, este tipo de medidas, sin ninguna progresividad, sin tener en cuenta las necesidades de las familias, su situación laboral, financiera y familiar son simplemente inaceptables. Y los que me conocéis, sabéis que siempre dije lo mismo del cheque-bebé. Fue un error. Así de sencillo.

Creo que una idea es obvia: los nietos de Botín no necesitan ayudas, se las arreglan perfectamente en su casa. Y ese es uno de los grandes problemas con los que se va a encontrar esta medida. En la situación de crisis actual, con el paro en niveles máximos –esperemos-, con el paro juvenil en niveles dramáticos y vergonzosos para un país desarrollado, con las familias jóvenes encadenando trabajos temporales –en el mejor de los casos- ¿quién va a tener niños? Pues en la mayoría de las ocasiones, quien pueda económicamente permitirse ese lujo, o quien decida apretarse mucho el cinturón por la ilusión de añadir un miembro más a la familia. Los segundos son los que necesitan ayuda. Los primeros no. Quien tenga una situación financiera desahogada, no necesita ayudas para tener niños. 2000 euros no son un incentivo para ellos. Si lo quieren tener, lo tendrán; sino, no. Sin embargo, si deciden tenerlo, sí que quitarán el dinero a los que lo necesitan de verdad.

Volviendo al segundo caso, a las parejas que deciden sacrificarse por formar una familia, 2000 euros son del todo insuficientes. Establezcamos unos filtros en la ayuda, no la demos a quien no la necesita, ayudemos más a quien menos tenga, definamos tramos. Y de paso, seamos más ambiciosos, impulsemos paquetes de medidas: aumentemos las becas escolares, fomentemos la creación de escuelas infantiles de 0 a 3 años, insistamos en la gratuidad de los libros de texto para los que más lo necesiten –ahí si está bien el cheque a gastar en comercios del Principado-.

En tiempos difíciles es donde se ve la visión de los políticos. Gobernar con camiones llenos de dinero no tiene mérito, lo hace cualquier incompetente. Es tiempo de reformas amplias y profundas, de solucionar los grandes problemas que tiene nuestro país, de que los políticos hagan su trabajo e impulsen las medidas necesarias. Y es tiempo de ello aunque estemos en verano y sea tiempo de vacaciones, aunque haya unas elecciones a la vuelta de la esquina y muchos estén más preocupados de su puesto que de su país.

Y recuerda, la palabra clave es progresividad. Pídela en tu gobierno más cercano.

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