Útil y coherente. Esas son las dos palabras claves. ¡No las olvidéis!

Útil es la medida propuesta por el ayuntamiento de Gijón, liderado por FAC, y apoyada por el PP y PSOE, de subir la edad legal para consumir alcohol desde los 16 años hasta los 18. Estoy totalmente de acuerdo con la pretensión porque es imprescindible. Es una medida que ataja numerosos problemas sociales. No sabría decir cuales, pero seguro que los ataja. Ya era hora de que se pusieran puertas al campo.

Es obvio que hay problemas con el consumo excesivo, y que, en ningún caso, se debe intentar solucionarlos con más información, sensibilización o concienciación a los jóvenes de los problemas que conlleva el consumo de alcohol. La única forma de solucionarlos es mediante la prohibición. Claramente, los jóvenes van a hacer caso de lo que les dicen -como ahora hacen los menores de 16- y empezarán a consumir tan solo refrescos. Sólo hay que ver que nadie consume drogas en España porque están prohibidas.

Además, por si una minoría de descarados –inferior al 1% seguro- pretendiera que sus amigos mayores de edad les compraran la bebida -algo que descarto casi por completo- deberían destinar un policía a cada grupo de amigos que contenga un menor de edad. Sin duda serían decenas de miles de puestos de trabajo cada fin de semana. Por lo tanto, se trataría de una medida excelente para rebajar los alarmantes datos de paro que hay en este país. ¡Que no se diga que los políticos no se preocupan por el paro!

¿Recuerdas la otra palabra clave? Sí, coherente. Es totalmente coherente que el PSOE apoye esta medida. Es de agradecer que por fin se ponga sentido común para atajar una situación absolutamente inadmisible. Beber alcohol con 16 o 17 años es totalmente inaceptable. Puedes abortar porque tienes la madurez suficiente para ello, pero no estás preparado para tomarte una caña con los amigos mientras ves el futbol; puedes abandonar los estudios e irte a trabajar a la construcción (si es que hay plazas, claro), pero no puedes tomarte algo al salir del trabajo; puedes ser responsable penalmente de tus actos –con arreglo a la legislación específica-, pero no puedes beber alcohol los fines de semana. Por fin una medida coherente entre tanto desmán. Por fin tenemos claras las prioridades. Por fin los políticos aplican el sentido común. Por fin tienen en cuenta la opinión de los jóvenes.

Sinceramente, no llego a comprender que los haya frustrados e indignados con nuestros políticos. No llego a comprender que se los considere el principal problema de este país.

“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.” Groucho Marx

“Jamás se debe confundir la discrepancia con la deslealtad” Edward Murrow

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