Quiénes somos es una de las preguntas más importantes que nos podemos hacer. Todos los días de nuestra vida damos una respuesta a esta pregunta. Y una respuesta diferente, porque cada día nuestras respuestas cambian. Cada acto y cada omisión, cada triunfo y cada fracaso son respuestas a esta pregunta. Y saber quiénes somos es una parte esencial de nuestra vida, para poder saber quiénes queremos ser en el futuro.

Para saber quién soy, es imprescindible decir de dónde soy: de Cangas del Narcea. Eso me da una característica propia de los cangueses: me encanta Cangas. Allí nací y allí estoy cada vez que puedo. Miembro orgulloso de la peña Barriga Hubiera: mucho más que una peña de la pólvora, mucho más que una forma de vivir El Carmen; un grupo de amigos prudentes, cabales y muy formales, sin los que la vida sería mucho más aburrida. Ellos son mi gente, con los que discutir, debatir y disfrutar; con los que comer, beber y vivir. Ellos, junto con muchos otros repartidos en La Castaña, El Espolín, El Mortero, La Candelina, El Estallido, La Gandaya, La Ramilletera… transforman Julio en el mejor mes del año. Ellos transforman los malos momentos en risas; el sentido común en humo. Con ellos el agua sabe a Brugal, el aire huele a pólvora y la lechuga sabe a potaje. Con compango, mucho compango.

Si tuviera que definirme con adjetivos, podría decir que soy comprometido, tolerante y generoso; desconfiado, independiente y minucioso;  eficiente, práctico y responsable, exigente, crítico y discreto; paciente, irónico e impredecible; imaginativo, puntual y solidario; creativo, leal y desordenado. Aunque siempre puede ser que para alguien sea todo lo contrario.

Otra forma de saber quién soy podría ser explicar qué he estudiado, pero no creo que tus estudios definan quién eres. Sin embargo, sí que ayudan a entender cómo eres. Lo que estudias moldea tu forma de pensar, y los años que empleas en ello, son los que graban a fuego gran parte de lo que eres cómo persona. Soy casi Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones -espero que pronto sin el casi- y siempre me he tomado los estudios con una pizca de escepticismo.

Seguro que con esa perla final ya he logrado tu atención. Se ha encendido la alarma. No lo niegues. Puedo ver la luz roja parpadeando. No devalúo la formación, que nadie se equivoque; creo que es una de las mejores cosas que te pueden ocurrir en la vida. La ignorancia siempre ha sido el arma de poder por excelencia. Pero siempre he sido un poco escéptico sobre las escuelas. Siempre me ha gustado pensar de forma crítica y eso es algo que no se fomenta.

¿Por qué una educación basada en recordar sin más? Recordar es para lo que existe Google. Y nosotros no somos Google. Somos seres humanos; y tenemos una capacidad única: podemos pensar y razonar por nosotros mismos. No tiene sentido enseñar a memorizar hechos cuando estos están disponibles.

Muchos consideran tus estudios universitarios como una forma de medir tu valía. Es una forma absurda. Las necesidades cambian. Los diplomas pasan de moda. Gran parte de lo que he aprendido en la universidad ya no sirve. La mayor parte de lo que he hecho me ha exigido aprender nuevas lecciones sobre multitud de materias. Existen otras vías para lograr un futuro, que pueden ser más instructivas, más significativas y más importantes que obtener un título. En vez de un trozo de papel en la pared que diga que eres un experto, tendrás un conjunto de experiencias, reflexiones y pensamientos que demostrarán tu conocimiento. Para mí, la universidad es un proceso de maduración, de incremento de la independencia, la responsabilidad y la visión. Es un tiempo para revelar tus propios talentos y necesidades; para cultivarte y desafiarte, para desarrollar creatividad e innovación. Es una base sobre la que sostenerte, una serie de capacidades sobre las que construir tu futuro, un mapa que te permita guiarte… Pero solo un mapa. Ya te equivocarás de camino y te perderás por ti mismo. La universidad es importante, pero no define quien eres.

“Education is an admirable thing, but it is well to remember from time to time that nothing that is worth knowing can be taught.” Oscar Wilde

Además de explicar de dónde eres, cómo eres y que has estudiado, dos buenas formas de explicar quién eres son: enumerar que has aprendido a lo largo de tu vida y cuáles son las preocupaciones que te quitan el sueño.

¿Qué he aprendido?

He aprendido que en esta vida es muy fácil perderte en lo que te rodea, que el pasado es el pasado, lo que importa es lo que hagas de ahora en adelante, y que el éxito supone tiempo, esfuerzo y perseverancia. Si todo va mal, aguanta; no abandones, se paciente.

He aprendido la importancia de la honradez, la sinceridad y los valores, de querer lo mismo para los demás que para ti mismo.

He aprendido que no puedo dar la fórmula del éxito, pero sí la del fracaso: trata de ser bueno con todo el mundo; que más vale querer algo que no tienes que tener algo que no quieres, y que nadie hará las cosas por ti si tú no las haces por ti mismo.

He aprendido que cuando tienes 20 años, te preocupa lo que piensan de ti. Cuando tienes 40, no te importa lo que piensen. Cuando tienes 80, te das cuenta que nadie ha estado pensando en ti. Y lo más importante: lo he aprendido sin llegar a los 80 ni a los 40.

He aprendido que no tengo nada que perder, que el mayor riesgo es no ser feliz, que lo más doloroso es arrepentirse de no haberlo intentado.

He aprendido a valorar lo que tengo, a seguir a mi corazón y a luchar por mis sueños.

He aprendido a cuestionarme “Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer?”

He aprendido que son importantes los errores, que no hay que tener miedo a cometerlos, que son necesarios, que te convierten en quien eres. Hay cosas en la vida que no se pueden aprender viendo o escuchando a otros, o leyendo libros, sino que hay que aprenderlas a través de la experiencia. Hay que cometer suficientes errores suficientemente importantes y aprender de ellos.

“No man ever became great or good except through many and great mistakes” William E. Gladstone

He aprendido a pensar por mí mismo, y eso quizás, y solo quizás, ya sea suficiente aprendizaje.

He aprendido por la vía dura, pero he aprendido.

Y he aprendido, pero todavía sigo aprendiendo, así que si me conociste ayer, haz el favor de no pensar que hoy estás tratando con la misma persona. Acércate a mí con curiosidad.

 

Resuming, procrastinating is my lifestyle; change the world is my goal; making the most of every opportunity is my purpose. Knowledge is my true love; family & friends my greatest treasure and politics my primary obsession.

I am a friend to all and a foe to none. I’m one who fights for a better world. I’m a lover of irony, a purveyor of hints and an ally of utopia. I’m a bin for emotions, hopes and dreams. I’m Rober.