En pleno agosto, salta la liebre: el anteproyecto de la Ley de Atención Integral en Materia de Drogas del Principado -que elegancia a la hora de nombrar- recoge que los menores de 18 años -hasta ahora Asturias se mantenía como la única comunidad que situaba la edad en 16- no podrán comprar ni consumir alcohol, ni siquiera con la autorización de sus padres, que podrían ser multados por ello.

De igual forma, prohíbe -para todos- la barra libre, ‘la hora feliz’ o el ‘dos por uno’, ya que incitan al consumo abusivo.

Además, si un joven de hasta 21 años les suministra alcohol, se enfrentará a una multa de hasta 600 euros.

Todo ello, según la Consejería de Sanidad, con «clara vocación reeducadora».

¡Por fin estrujan sus brillantes y sesudas mentes y hacen algo bien! Estoy totalmente de acuerdo con la pretensión porque es imprescindible. Hay que reeducar a los jóvenes a través de la prohibición, de la mano dura. Y, si fuera necesario, a través del garrote.

Por eso me indignan, profundamente, aquellos que defienden que es una medida encaminada a aparentar que se hace algo porque no se saben resolver los problemas de verdad, que es una norma destinada a conseguir votos, aprovechándose de la deslumbrante inteligencia de los padres que compran esta medida y se muestran contentos con ella porque va a servir como impedimento para que sus hijos beban. Mala gente, sin duda, los que piensan eso.

Y, en esa línea, defiendo que esta es una medida útil y coherente. Esas son las dos palabras claves. ¡No las olvidéis!

Útil porque ataja numerosos problemas sociales. No sabría decir cuales, pero seguro que los ataja. ¡Porque ya era hora de que se pusieran puertas al campo!

Es obvio que hay problemas con el consumo excesivo, y que, en ningún caso, se debe intentar solucionarlos con más información, sensibilización o concienciación de los problemas que conlleva el consumo de alcohol. La única forma de solucionarlos es mediante la prohibición. Claramente, los jóvenes van a hacer caso de lo que les dicen -como ahora hacen los menores de 16- y empezarán a consumir tan solo refrescos. Sólo hay que ver que nadie consume drogas en España porque están prohibidas.

Además, por si una minoría de descarados –inferior al 1% seguro-, pretendiera que sus amigos mayores de edad les compraran la bebida -algo que descarto casi por completo- y estos, en una muestra preocupante de falta de respeto por los designios de nuestros políticos, tuvieran el valor de proporcionársela, deberían destinar un policía a cada grupo de amigos que contenga un menor de edad. Sin duda serían decenas de miles de puestos de trabajo cada fin de semana. Por lo tanto, se trataría de una medida excelente para rebajar los alarmantes datos de paro que hay en este país. ¡Que no se diga que los políticos no se preocupan por el paro! ¡Están en todo!

¿Recuerdas la otra palabra clave? Sí, coherente. Es totalmente coherente que el PSOE impulse esta medida. Es de agradecer que, por fin, se ponga sentido común para atajar una situación absolutamente inadmisible. Beber alcohol con 16 o 17 años es totalmente inaceptable. Para el PSOE, con 16 años, puedes abortar porque tienes la madurez suficiente para ello, pero no estás preparado para tomarte una caña con los amigos mientras ves el fútbol; puedes abandonar los estudios e irte a trabajar a la construcción -podías, que ahora el trabajo es una leyenda urbana, igual que los jóvenes que emigran-, pero no puedes tomarte algo al salir del trabajo; puedes ser responsable penalmente de tus actos –con arreglo a la legislación específica-, pero no puedes beber alcohol los fines de semana. Por fin una medida coherente entre tanto desmán. Por fin tenemos claras las prioridades. Por fin los políticos aplican el sentido común. Por fin tienen en cuenta la opinión de los jóvenes.

Sinceramente, no llego a comprender que los haya frustrados e indignados con nuestros políticos. No llego a comprender que se los considere el principal problema de este país.

“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.” Groucho Marx

Más información | Asturias prohibirá las barras libres y la venta y consumo de alcohol a menores de 18 años

PD. Como os daréis cuenta los habituales, es un remake ampliado de un post de hace 2 años.

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