A falta de fútbol por el parón veraniego, uno se busca entretenimientos alternativos para los momentos del día en los que estás en casa. Y, últimamente, me ha salido una fuente inesperada de entretenimiento por Internet: nuestros políticos municipales.

Era cuestión de tiempo que los cerebros locales de los partidos se dieran cuenta de que Internet es un medio excelente -bien usado, a poder ser- para difundir tu mensaje, conseguir cercanía con los votantes, arrastrarlos a tu lado… En definitiva, esa cosa que les obsesiona hasta límites insospechados: votos. Hasta ahí todo dentro de lo habitual.

El show viene con la forma en la que lo usan. A falta de un proyecto para Cangas -serio, obviamente, porque paripés y engañabobos sí que hay-, ¿qué mejor que dar estopa al resto? La relación coste/beneficio, como ya explicamos, es mucho mejor.

La última andanada comenzó con un post del blog no oficial del PP en Cangas. El 13 de Julio, para calentar bien de cara al Carmen. (Yo me enteré ayer, obviamente). Entre otras lindezas dice:

Quiero dedicar esta entrada al hombre con peor suerte del mundo.

A ese hombre que si pone un circo le crecen los enanitos, ese hombre que si se va de aguador al Sahara, pilla la única borrasca en 10 años, a ese hombre que cuando ve los dibujos del correcaminos, se siente identificado con el coyote.

Si somos un poco sinceros, tiene que ser muy duro tener todas tus esperanzas volcadas en algo y que te salga mal, pero no una ni dos ni tres sino un día y otro y encima tener que poner buena cara, aunque eso nadie te lo haya enseñado en la escuela de genios socialistas.

Para más inri, tiene que ser muy duro vivir en el fuejo, que te abran el puente colgante y no poder alegrarte, tiene que ser muy difícil ser José Víctor.

La respuesta del PSOE no se ha hecho esperar. Ayer saltaba la liebre en facebook: «el alcalde está en contra de la minería». Todo por un “me gusta” en facebook a un comentario en el que ponen pingando a los mineros. Nada mejor que un par de imágenes para ilustrar el asunto.

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¿Son ciertas o una manipulación? Ay, ¡esa es la gran pregunta!

Si son ciertas, tenemos dos opciones: por un lado la indulgente, esto es, que tenemos un alcalde con el dedo demasiado rápido para su propio bien; y, por otro, la opción más dolorosa: que no es capaz de defender públicamente lo que piensa. Nada raro en política, por otra parte. El cálculo de intereses lo es todo.

Si son falsas, tenemos un caso grave de manipulación, de engañar a la gente sea como sea para conseguir votos. Un todo vale, en definitiva.

Eso, desgraciadamente, tampoco es raro. La política es así. Siguiendo el leitmotiv de Canción de Hielo y Fuego: «In the game of thrones, you win or you die» [En el juego de tronos, o ganas o mueres].

No hay nada tan efectivo para desbancar al rival de turno -de otro partido o del propio- como la conspiración, ni nada tan difícil de sacarse de la cabeza como la duda. Conseguir que la ciudadanía dude del político de turno es sencillo, solo requiere un poco de imaginación para moldear a conveniencia la realidad o, directamente, inventarse algo y, con el nivel de cotilleo que hay en los sitios pequeños como Cangas, la gente hace el resto.

¿Quiere eso decir que pienso que es una conspiración? No, para nada, solo añado contexto al asunto. La realidad no la sabemos -yo al menos no-, pero es que, en el fondo, es totalmente irrelevante. Como suelo decir siempre: «La verdad no importa, solo lo que puedas vender».

O, siguiendo el teorema de Thomas: «Si las personas definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias». Cada uno va a pensar lo que quiera en función de sus prejuicios al respecto y a actuar en consecuencia. Que sea verdad o mentira es irrelevante, las consecuencias van a ser las mismas.

El oscuro objeto de deseo

En el primer post de «La Política en Cangas» dije: «Si alguien tiene un piso cerca del Toreno, que no lo venda. Se va a revalorizar. Vamos a ver teatro y del bueno. Lo malo es que hay mucha gente que no lo sabrá apreciar. Pero, por mi parte, palomitas a ‘cubaos’». Lo mantengo. Solo espero que haya evolución en la trama: conspiraciones, intriga, sangre… porque, siendo realista, no seré yo quien se los tome en serio. El entretenimiento y las risas que me proporcionan son el único motivo por el que estoy atento a lo que dicen.

A Fontaniella más le vale que le gusten las hostias, porque solo ha empezado a recibir.

The show must go on.

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